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Una mirada más allá de lo legal, ¡primero están las personas!

En Colombia, la implementación de los sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo ha dejado de ser una obligación legal para convertirse en una estrategia que impacta directamente la sostenibilidad, la rentabilidad y la productividad de las organizaciones. Cada año, el país reporta más de medio millón de accidentes laborales y decenas de muertes en el entorno del trabajo, cifras que reflejan no solo los desafíos del sector productivo sino también la oportunidad de cambio que representa una gestión preventiva sólida. Según reportes del Ministerio de Salud y Protección Social, en el primer semestre de 2024 se registraron más de 242.000 accidentes de trabajo, y aunque este número parece alarmante, también muestra que las empresas que han adoptado de manera integral sistemas de gestión en seguridad y salud están reduciendo significativamente sus tasas de siniestralidad, con descensos que en algunos sectores alcanzan el 30% o más durante los dos primeros años de implementación.

La evidencia empírica en el contexto colombiano demuestra que cuando una empresa adopta un enfoque preventivo y estructurado bajo el modelo del SG-SST o la norma ISO 45001, no solo disminuyen los incidentes, sino que también se impacta generan positivos en variables económicas y humanas. Los costos derivados de accidentes laborales como incapacidades, reemplazos, pérdida de productividad y sanciones pueden representar hasta el 10% de los gastos operativos en algunas empresas, pero las organizaciones que gestionan sus riesgos de forma efectiva logran reducir estos costos y transformar el ahorro en inversión productiva. Estudios de caso realizados en distintas regiones del país han mostrado retornos de inversión superiores al 100% en horizontes de uno a tres años tras la adopción de sistemas de gestión, lo que convierte la prevención en un negocio rentable y no en un gasto obligatorio.

Más allá de los números, el verdadero impacto se percibe en la cultura organizacional. La implementación del SG-SST promueve una mentalidad de cuidado, responsabilidad compartida y mejora continua. Los trabajadores se sienten más seguros y valorados, lo que se traduce en compromiso, menor rotación y mayor productividad. En sectores como la construcción, la fabricación o el transporte, donde los riesgos físicos son elevados, las organizaciones con sistemas maduros en seguridad y salud reportan menos paros operativos, reducción del ausentismo y cumplimiento sostenido de metas de producción. La prevención se convierte así en una herramienta de gestión que mejora tanto los resultados financieros como el bienestar colectivo dentro de la empresa.

seguridad y salud ocupacional en el trabajo medvid

Los efectos no son solo internos. En un mercado cada vez más exigente, contar con un sistema de gestión certificado o verificado otorga ventajas competitivas. Los contratantes, tanto públicos como privados, valoran que sus proveedores demuestren cumplimiento y compromiso con la seguridad laboral. Esto ha impulsado a muchas pequeñas y medianas empresas colombianas a fortalecer su gestión preventiva para acceder a nuevas oportunidades comerciales y mejorar su reputación corporativa. 

A pesar de los avances, la brecha aún es grande. La economía informal, que representa más del 50% del empleo nacional, escapa en gran medida a la vigilancia y control de los sistemas de gestión. Sin embargo, los resultados observados en empresas formales son un referente poderoso que demuestra que invertir en seguridad y salud no solo cumple con la ley, sino que también genera valor. Las investigaciones académicas colombianas insisten en que el costo de no prevenir es muy superior al costo de implementar un sistema, y ​​que las empresas que miden sus indicadores antes y después de la adopción del SG-SST pueden demostrar, con datos concretos, su impacto económico y social.

El cambio comienza con medir, planear y actuar. Cada organización que decide invertir en formación, identificar sus riesgos críticos, fortalecer su cultura de autocuidado y monitorear sus indicadores, está construyendo una base más sólida para competir en el mercado y proteger el bienestar de su gente. En un país donde la productividad y la sostenibilidad se han vuelto ejes estratégicos del desarrollo empresarial, los sistemas de gestión en seguridad y salud son mucho más que un requisito: son una ventaja estratégica invisible que impulsa el crecimiento, reduce pérdidas y transforma las organizaciones desde adentro.

La evidencia colombiana es clara y contundente: las empresas que gestionan la seguridad y salud en el trabajo de manera integral son más eficientes, más rentables y más humanas. La prevención, cuando se integra a la estrategia organizacional, deja de ser un costo y se convierte en un motor de innovación, estabilidad y confianza. En un entorno donde los riesgos laborales aún cobran vidas y generan pérdidas millonarias, el compromiso real con la seguridad y la salud no solo protege personas, sino que asegura el futuro de las organizaciones que apuestan por bien hacerlo desde hoy.